La semana pasada estuvimos en Miami, en la feria global del sector cruceros.
Para entender el contexto: no es una feria más. Es un punto de encuentro donde algunas de las mayores compañías de hospitality del mundo deciden qué productos terminan formando parte de la experiencia de miles de pasajeros, cada día, en distintos puntos del planeta.
Es un entorno altamente profesionalizado, optimizado al detalle y con estándares muy altos.
No es fácil entrar. Pero si encajas, la escala es enorme.
Fuimos invitados por Chef Tato y llegamos sin distribución en Estados Unidos, sin estructura local y sin acuerdos previos.
Solo con lo que realmente define a OG SHACK: producto y marca.
El objetivo era claro: validar si tenemos sentido en este nivel.
Qué pasa cuando pones el producto en el mercado
Durante varios días estuvimos enseñando, cocinando, haciendo pruebas y, sobre todo, escuchando.
Hablamos con chefs, operadores de cruceros, distribuidores y perfiles clave dentro del ecosistema hospitality.
Y hubo un patrón bastante claro desde el inicio: la reacción al producto.
Sin necesidad de grandes explicaciones, la mayoría coincidía en lo mismo – hay algo diferente, y eso, en un entorno donde ven cientos de referencias constantemente, es lo único que realmente abre conversaciones.
Porque aquí no se trata de “estar bien”.
Se trata de destacar lo suficiente como para que alguien quiera seguir hablando contigo.
De la curiosidad a las primeras oportunidades
A partir de esa primera reacción, empezaron a pasar cosas.
Se abrieron conversaciones con operadores vinculados a cruceros y hospitality a gran escala. No hay nada cerrado aún — y es normal — pero sí interés real, pruebas en marcha y siguientes pasos definidos.
En paralelo, conectamos con distribuidores y grupos de restauración en Florida. Aquí el enfoque es distinto: no se trata de entrar con volumen desde el día uno, sino de construir presencia progresiva.
Estar en cocina.
Estar en mesa.
Y generar rotación real.
También hubo un componente clave de marca.
Conectamos con perfiles del ecosistema foodie, agencias y profesionales bien posicionados en food & beverage en Estados Unidos. Porque en un mercado así, la distribución abre puertas — pero la marca es lo que te mantiene dentro.

Qué significa realmente “avanzar” en este mercado
No volvemos con un gran pedido cerrado, pero tampoco era el objetivo.
En este tipo de industria, el proceso es otro: primero validación, luego pruebas, después consistencia… y solo entonces volumen.
Lo relevante es salir con varias líneas abiertas al mismo tiempo:
– Operadores de cruceros
– Canal horeca
– Distribución local
Y, sobre todo, con validación real en un entorno exigente.
Lo importante empieza ahora
El siguiente paso no ocurre en una feria. Ocurre en el mercado.
Ahora toca estar en Miami de verdad: tener producto disponible, activar puntos de consumo y empezar a generar rotación.
Porque aquí no basta con gustar, hay que estar presente cuando el cliente quiere repetir.
Construir, no entrar
OG SHACK no está intentando “entrar” en Estados Unidos, está empezando a construir su sitio dentro del mercado, y eso implica tiempo, consistencia y ejecución.
Pero después de esta primera semana, hay algo claro: hay espacio. Ahora toca ganárselo.
